Una actitud casi lúdica
por Mercedes Casanegra - Revista Summa nº24 - 1997

 

Omar Estela, escultor argentino, ha ensanchado su campo de acción hacia el diseño de muebles con modos
de hacer muy similares a los de su labor artística. Se lee a simple vista una actitud de retorno a maneras de proceder muy anteriores a la modernidad que por momentos extremó su adhesión al arte por el arte.
La concepción de estos muebles retoma un método que nace en las primeras acciones del ser humano: arte
y funcionalidad son nociones que no están separadas. Vida cotidiana y expresión estética estrechan vínculos.
La tecnología desarrollada a lo largo del siglo XX y aplicada a la fabricación de muebles ha hecho de ésta un rasgo impersonal en la elaboración de los mismos, aun en los casos de diseño original del autor.
Omar Estela practico la talla desde la época de sus estudios en la Escuela de Bellas Artes.

La talla es una técnica tradicional de la escultura que se remonta a varios siglos atrás, pero que acompaña la transición que la disciplina hace hacia fines del siglo XIX y principios del XX, en la cual ésta dejó atrás a la estatuaria para multiplicar ampliamente se espectro. De este modo de elaboración parte el artista tanto para
sus esculturas como para sus muebles.
En la obra de Estela hay dos caminos que podrían ubicarse en el conjunto del panorama de la escultura
del siglo XX enmarcados en la bipolaridad naturaleza/cultura de la primera opción a través de ciertas estrategias cercanas al surrealismo. Hay una actitud previa a su hacer que en palabras de Octavio Paz podría llamarse
“la búsqueda del comienzo” o el regreso a los orígenes.
Y que abarca luego las diferentes etapas de su labor. Más específicamente en el caso de los muebles , se trata de resolver el alejamiento conseguido por un mundo técnico e industrial frente a una naturaleza eclipsada.


Los materiales
En primer lugar se descubre un parentesco con el surrealismo en la elección de los materiales: madera y piedra tomados de la naturaleza sin una modificación sustancial de los mismos. En sus esculturas como en sus muebles la madera esta puesta en evidencia. No solo se la oculta, sino que realza a través del tratamiento practicado.

Las formas
Con respecto de las formas, el citado parentesco con el surrealismo se ve surgir casi de manera consecuente
y directa de la madera misma como elemento esencial de la creación no humana.. En los muebles se pone en evidencia el material y luego la función, pero con gran libertad.

Incluso se advierte una actitud casi lúdica que se revela mas especialmente y de modo adecuado en la silla bebé: asimetría, desigualdad, delineación azarosa. La mesa baja lapacho muestra una contundencia
en las patas que sale absolutamente de lo habitual y que nuevamente es una licencia que permite el grosor natural de cierto tipo de madera. También se da la asimetría y la visión que desde diversos ángulos varia.
La configuración del banco de plaza
(Banco Cancharana) remite al prototipo conocido, pero especialmente el asiento y el respaldo estilizan formas con referencias a vegetación y arboles. La mesa alta lapacho ha recibido también un tratamiento lúdico pues las cuatro patas miran hacia una misma dirección.
 

Omar Estela resume su pensamiento estético en dos frases: no podemos hacer otra cosa que repetir a la naturaleza. Paremos con la soberbia humana.