Museo Urbano nace en el año 2005 de una idea muy concreta: reencontrar al público con el arte, con la vida, con el arte que es vida. Considera que la visita al “museo” como institución se encuentra mecanizada por un lenguaje específico y cerrado al que sólo accede cierto público conocedor; y busca reincorporar al público que no entra en el museo sacando el museo a la vía pública.

El proyecto es crear un museo sin paredes, convertir la ciudad en espacio de exhibición, y a todos los peatones en espectadores, mostrándoles el arte que los rodea y del que se encuentran alienados, el arte que está en los museos y que ellos no visitan, el arte que el museo no está mostrando. Para eso se vale de espacios propios y prestados, con la premisa de que los mismos sean lugares de tránsito, abrumados por los pasos y el tumulto.
 

Resulta curioso que de los varios lugares con los que contó el Museo Urbano a lo largo de su historia, entre los que se encuentran galerías, espacios en la vía pública y locales deshabitados, hoy se mantengan en plena circulación sólo las cinco vitrinas que rompen la asepsia y blancura de varios hospitales de la Capital Federal. Iniciando con una vitrina en el Vélez Sarfield, se incorporaron luego las del Hospital Tornú, el Argerich,  el Rivadavia y el de Clínicas. En medio de una sala, de un pasillo, del hall de entrada: las vitrinas de los hospitales se encuentran fijas observando el andar de quienes circulan sus pasillos.

 

A diferencia de todos los otros espacios públicos donde estuvo el Museo Urbano, las vitrinas en los Hospitales cuentan con el factor agregado de ser lugares no sólo de circulación, sino también de espera. De irrumpir en un espacio donde muchas veces el tiempo se tensa como un elástico inagotable, generando la espesura del silencio. Un tiempo que es puro lugar, puro transcurrir. Y en esa circularidad de pasos lentos, de bocas cerradas y pensamientos huidizos, los ojos perdidos tienen la posibilidad de encontrarse con una obra de arte. Algunas veces (en el mejor de los casos) los ojos se encuentran también un grupo de gente ubicando obras en un pequeño espacio, o a un artista produciendo, un extraño haciendo y dispuesto a interactuar. 
 

Museo Urbano se propone llevar obras plásticas contemporáneas de calidad y a sus creadores a estos espacios de espera y de tránsito, entendiendo el arte como aquello que encierra vida, y que puede hacer entrar la vida por los ojos.  Estamos convencidos de que estos nuevos espacios cambian al artista y generan obra nueva, diferente, única. Buscamos artistas interesados en romper con los circuitos convencionales del arte, dispuestos a jugar con lo inesperado, con el desconocimiento, con la sorpresa. Dispuestos a buscar lo real y específico de cada lugar y sobre todo lo particular de sí mismos, porque creemos que es justamente allí donde está el arte más verdadero. Buscamos que esos artistas accedan a nuevos públicos y que nuevos públicos accedan al arte que se está produciendo - mientras esperan, pasan, o caminan apurados- en los distintos rincones de nuestra ciudad. 

conforman MU
Omar Estela - Cecilia Benítez - Alfonso Piantini - Marcela Oliva - Margarita Rocha - Rosana Dillon - Soledad Sobrino - Gustavo Goldfarb - Adrián Unger.

vitrinas MU
Hospital Vélez Sarsfield / Calderón de la Barca 1550. CABA
Hospital de Clínicas / Av. Córdoba 2351. CABA
Hospital Argerich / Py y Margall 750. CABA
Hospital Rivadavia / Av. Las Heras 2670. CABA
Hospital Tornú / Combatiente de Malvinas 3002. CABA
Hospital Muñiz / Uspallata 2272. CABA